Estiramientos

¿Cuando estirarse?

Los estiramientos que realizamos durante la practica del Aikido nos resultaran extraordinariamente provechosos, no tan solo para un mejor desarrollo de la practica sino también, para disfrutar de una mejor calidad de vida.

Todos intuitivamente apreciamos el valor que para nuestro bienestar posee un buen estiramiento, pues hemos disfrutado del estiramiento matutino con el que uno se despereza, o después de permanecer un buen rato sentado en la misma posición o realizando un trabajo cualquiera en una posición forzada o mucho tiempo mantenida, que el mismo cuerpo te lo pide, y si no te lo concedes no llegas a sentirte bien del todo.

Tal vez pensaras que este no es tu caso, que tu no te estiras casi nunca y que no lo hechas de menos y es posible que así sea, pero también es posible que después de mucho tiempo de no escuchar a tu organismo, puede que porque no nos han/hemos educado en ese sentido o porque socialmente no este bien visto estirarse en según que momento, el cuerpo va atrofiando la capacidad de expresar, comunicar, sus necesidades, si cada vez que lo hace no se le escucha, o si se le escucha, y no se llevan a cavo sus sugerencias, así que este momento puede ser un nueva oportunidad para potenciar ese encuentro a través del estiramiento “Consciente”.

El estiramiento es una vivencia natural y agradable que podemos observar incluso en los animales. Para su correcta realización no se necesita de ninguna cualidad en especial y es beneficioso por igual para hombres y mujeres, de cualquier edad, pues debemos practicarlos de una forma suave y progresiva adaptando los ejercicios a nuestra condición física y psíquica de cada día y momento y en especial evitando todo tipo de competición, con otros compañeros o contra nosotros mismos.

Los beneficios que podemos obtener con la práctica regular del estiramiento son muchos y variados, en primer lugar yo citaría el bienestar general que produce un estiramiento adecuadamente realizado y junto a esta sensación van a venir otros beneficios:

  • Disminuye la tensión muscular y hace sentir el cuerpo más relajado
  • Ayuda a la coordinación permitiendo un movimiento más libre y más fácil
  • Aumenta la capacidad de extensión muscular
  • Aumenta la movilidad
  • Facilita la prevención de lesiones, como los tirones musculares (un músculo fuerte estirado previamente resiste mejor la tensión que un músculo fuerte sin estirar).
  • Hace más fáciles las actividades agotadoras, porque te prepara para la actividad (es una manera de indicar a los músculos que van a ser utilizados en breve).
  • Desarrolla conciencia corporal. Mientras estiras las diferentes partes del cuerpo, te concentras en ellas y te mantienes en contacto con ellas. Te conoces a ti mismo.
  • Ayuda a soltar al cuerpo del control de la mente, de tal manera que éste se mueve más libremente “por su cuenta” más bien que por ego o por competición.
  • Facilita la circulación

Para que todos estos efectos positivos se puedan ir desarrollando es necesario realizarlos de una forma continuada y tener en cuenta algunos puntos importantes para su correcta realización

  • Cuando se van a practicar los estiramientos conviene estar relajados, pues de esta manera todo nuestro organismo esta en mejor disposición de soltar la tensión y alargarse.
  • Tenemos que mantener la atención en aquella zona del cuerpo que estemos estirando, y permanecer receptivos a las demandas de nuestro cuerpo, que no son las mismas para cada persona ni para cada momento del día.
  • Haremos el estiramiento de forma suave, relajada, consciente y sin violencia.
  • No realizaremos movimientos bruscos ni rebotes forzados pues estos podrían desencadenar “el reflejo de estiramiento” un mecanismo por el cual el organismo se contre como medida defensiva ante determinados movimientos que considera pudieran lesionarnos, con lo que conseguiríamos el efecto contrario a lo que pretendemos conseguir.
  • La sensación durante la práctica debe de ser agradable, llegando a sentir una moderada tensión, pero nunca dolor.
  • Durante los estiramientos, iremos ganando amplitud articular progresivamente, conforme nos vamos relajando en la postura adoptada y vallamos permitiendo que las fibras musculares se distiendan casi sin esfuerzo.
  • La respiración suele ser de gran ayuda para los estiramientos, procura que esta sea tranquila, rítmica y lenta, no la bloques en ningún momento y especialmente cuando la dejas salir favorece una sensación de soltar, aflojar, relajar…

A continuación, vamos a mostrar algunos de los estiramientos que podemos realizar en las clases de Aikido(o fuera de ella) teniendo en cuenta, que las imágenes que incluiremos, solo sirven de orientación y no son para intentar copiarlas con exactitud, son mas bien, para mostrar la zona que se pretende estirar, con cada ejercicio y después adaptarlo cada uno a sus posibilidades, teniendo en cuenta las sugerencias para su realización, que iremos incluyendo.

Javier de María